En los últimos 10 o 15 años, ¿cómo contaría la historia del cibercrimen en su país? Por ejemplo, dos o tres puntos de quiebre, quiénes son los protagonistas (incluido a quién se suele atacar más), y qué deja afuera la historia habitual.
Cuando alguien en su país es estafado, le filtran datos o le roban una cuenta, ¿cómo suele describir lo que le pasó? Nos interesa entender aspectos como las palabras que la gente usa de verdad, si la ley, la policía o los medios reconocen a una "víctima cibernética", y si existe algún daño digital con una víctima claramente reconocida (por ejemplo, menores o violencia de género).
En patrones, no en casos, ¿cuando una persona u organización sí intenta denunciar o buscar reparación, ¿qué suele pasar? Nos interesan aspectos como el trato que recibe la gente, si cambia algo cuando el dinero o la evidencia están en el exterior, y cómo cuentan las personas su experiencia, por ejemplo.
¿Cómo explica la gente de su país por qué se protege, denuncia o se preocupa, o por qué no? Por ejemplo, actitudes que escuchamos en otros lugares, como "no hay nada que hacer", "no soy un blanco interesante" o "la app es cómoda, no lo pienso", alguna frase local que la gente use, y qué tan común es esa actitud.
¿A quién se percibe, si a alguien, como la voz de las víctimas de cibercrimen en su país? Por ejemplo, el Estado, fiscales, ONG, empresas, la prensa o las propias víctimas, cuánto se los escucha, y por qué una excepción parcial (como la violencia de género en línea o una ola de fraude) funcionó donde otras no.
¿Qué merece más atención de la que suele recibir en este tema, en su país? Nos interesan los temas más que los casos concretos, y qué tendría que pasar para que las víctimas de cibercrimen sean nombradas, contadas y defendidas como grupo.